El verano en el Perú no solo trae altas temperaturas, sino también una serie de retos para la infraestructura eléctrica de las empresas. A medida que el calor aumenta, los equipos deben trabajar bajo mayor estrés, los componentes internos se recalientan más rápido y las probabilidades de fallas eléctricas se elevan de forma considerable.
Para muchas industrias, este problema pasa desapercibido… hasta que ocurre una parada inesperada en plena temporada alta. Por eso, entender cómo el calor afecta a los sistemas eléctricos y qué medidas tomar puede marcar la diferencia entre una operación estable y un costoso apagón.
Los equipos eléctricos —estabilizadores, UPS, transformadores, tableros, motores y más— están diseñados para funcionar dentro de un rango de temperatura específico.
Cuando la temperatura ambiente sube:
Disminuye la capacidad de disipación térmica, haciendo que los componentes internos acumulen calor.
Aumenta la resistencia eléctrica, lo que obliga a los sistemas a trabajar más intensamente.
Se acelera el envejecimiento de los materiales, como aislamientos, resinas, cables y fusibles.
Un incremento de solo 10°C por encima del rango recomendado puede reducir la vida útil del equipo hasta en un 50%, según estudios de ingeniería térmica industrial.
Algunos sistemas son especialmente vulnerables ante temperaturas elevadas:
El sobrecalentamiento del aceite o de la resina epóxica incrementa el riesgo de fallos en el aislamiento y disminuye el rendimiento energético.
Los autotransformadores, bobinas y tarjetas electrónicas trabajan más forzados, provocando inestabilidad en la regulación.
Las baterías son extremadamente sensibles al calor: su capacidad disminuye y su vida útil se reduce significativamente.
El calor interno puede generar dilataciones, sulfatación, disparo de protecciones y daños en barras o breakers.
Si notas alguna de estas situaciones, tus equipos pueden estar sufriendo por las altas temperaturas:
Olor a recalentamiento o quemado.
Equipos que se apagan o reinician solos.
Regulación eléctrica inestable.
Ruido anormal en transformadores o estabilizadores.
Disparo frecuente de protecciones.
Baterías de UPS con duración reducida.
Ignorarlas puede significar una falla mayor más adelante.
Aquí van acciones simples pero muy efectivas para mantener la estabilidad eléctrica:
Asegura un flujo de aire constante y evita que los equipos estén pegados a las paredes.
El polvo y el desorden aumentan la temperatura y dificultan la disipación térmica.
Especialmente si manejas transformadores, UPS o equipos de alta carga.
En HPC recomendamos programarlo antes de que inicie la temporada de calor.
Esto permite detectar fallas antes de que se agraven.
La demanda excesiva combinada con altas temperaturas es la fórmula perfecta para un colapso eléctrico.
Muchos equipos industriales permiten integrar sensores térmicos o sistemas de alerta.
En HPC contamos con más de 15 años apoyando a empresas de todo el Perú con:
Estabilizadores de voltaje a medida
Transformadores y transformadores encapsulados
UPS industriales
Sistemas de respaldo y protección eléctrica
Mantenimiento preventivo y correctivo especializado
Diseñamos y fabricamos equipos adaptados al entorno peruano, preparados para enfrentar altas temperaturas y condiciones exigentes.
Porque una energía estable en verano no es un lujo: es una necesidad operativa.
El calor del verano puede afectar seriamente la vida útil, el rendimiento y la seguridad de tus equipos eléctricos. Pero con una correcta prevención, monitoreo y mantenimiento puedes evitar paradas, fallas y pérdidas económicas.
En HPC estamos listos para ayudarte a mantener tu operación segura y estable durante todo el año.

